El Reglamento Interno es una herramienta de gran utilidad para una correcta administración de los Recursos Humanos de cualquier empresa, sea cual fuera su tamaño o importancia. Debe considerarse el punto de partida ideal para que el trabajador sepa a qué atenerse en cuestiones básicas que hacen al orden y la disciplina que debe existir en cualquier unidad de trabajo y además conocer los límites, implícitamente, de las atribuciones o poder de dirección que tiene el empleador sobre sus empleadores.

Es importante entender que el Reglamento se encarga de explicitar aquellos aspectos no contemplados de forma expresa por la Ley, o que simplemente han quedado al libre albedrío de las partes. Puede considerarse así como una extensión del Contrato de Trabajo que permite regular las materias con mayor detalle y fijar sanciones para los hechos que atenten contra las obligaciones que emana este compromiso entre empleador y trabajador.

De esta manera se busca dejar explícitos los DERECHOS y OBLIGACIONES que la relación laboral dicta a cada una de las partes y mejora así la comunicación.

Es importante que en el momento del ingreso del trabajador a la Empresa, éste reciba el texto del Reglamento y firme un ejemplar del mismo como prueba de que conoce sus obligaciones básicas para cumplir con normas que pueden considerarse elementales para un normal y armónico desarrollo de las relaciones entre las partes.

El beneficio de un Reglamento ahorra a las empresas malos entendidos con los trabajadores que muchas veces tienen ideas equivocadas de sus obligaciones laborables y disciplinarias. Presumir que las partes conocen todas las condiciones de la relación sólo porque éstas están legisladas, puede ser un error que lleva a inconvenientes que pueden prevenirse.

El Reglamento Interno no es más que un conjunto de normas que se mantendrán en el tiempo, salvo los cambios necesarios, y que constituyen en consecuencia una política básica que integra el conjunto de los Recursos Humanos de la empresa transmisible, por razones de coherencia, a las distintas administraciones que se vayan sucediendo en el tiempo.

Sin lugar a dudas la flexibilidad en la aplicación de las normas contenidas en el Reglamento dependerá de la conducta y contracción al trabajado que cada trabajador mantenga durante el tiempo de su relación laboral.

Hay algunos puntos de la Ley de Contrato de Trabajo que pueden resultar de interés a los efectos legales del Reglamento:

  1. Facultad de organización (art.64).
  2. Facultad de dirección (art.65).
  3. Facultad de modificar las formas y modalidades del trabajo (art.66).
  4. Facultades disciplinarias (art.67).
  5. Controles personales (art.70).

Un punto importante a tener en cuenta con relación a estas herramientas de gestión de las relaciones laborales es que la Ley prevé que “los sistemas, en todos los casos, deberán ser puestos en conocimiento de la autoridad de aplicación (art.71).”